Método o teología en Exégesis

Después de una kdd teológica en la que tratamos sobre la relación de exégesis y teología, algunos amigos hemos estado debatiendo muchísimo sobre esta cuestión. Sobre todo, en lo relacionado a los “supuestos teológicos” de la exégesis cristiana. Es una discusión difícil porque conlleva una infinidad de asuntos relacionados. Pero de toda esta reflexión hay algo que ha quedado más o menos claro: no se trata principalmente del método (algo ya muy trillado y que sufre diversas evoluciones dentro de la propia labor exegética), sino más bien de la propia función de la exégesis en el concierto teológico y eclesial. Es decir, que más allá del método sigue pendiente una revisión del papel “fundamental” de los estudios bíblicos en la reflexión crítica de la Iglesia. Al menos, es lo que parece deducirse de los diálogos y dintintas lecturas que hemos ido haciendo a partir de entonces. Claro, que en un tema tan difícil hay opiniones para todos los gustos e incluso alguno afirma que no existe tal problema y que la práctica científica ha ido clarificando el lugar y la función de cada disciplina. Sea como sea, aún aclarándose a un nivel práctico, en el plano teorético sí parece existir una dificultad de fundamentación y conjugación. Hemos quedado en seguir tratando este tema, pero esta mañana, mientras estudiaba, me he encontrado con un texto de Balthasar que habla precisamente de esta problemática y dónde afirma que la gran cuestión es la de los supuestos teológicos y no la del método. No me he podido resistir a colgarlo:

«La metodología de Bultmann no va ciertamente más allá de Kälher y es tan incapaz de unir las dos formas que había contrapuesto Kälher, como de separarlas completamente. Este trágico dualismo convierte la imagen de Cristo en autorrepresentación de la antropología protestante. Lo que la “prostituta razón” realiza fuera de la fe es tan necesario como inaceptable: prepara kantianamente el camino a la fe; se critica y se limita a sí misma y reconoce así su incapacidad para percibir el objeto de la fe, es decir, el “Cristo histórico”. El dualismo que ello implica entre historia (Historie) y “actualización de la historia” o “historia existencial” (Geschichte) es verdaderamente trágico, por una parte, para la teología, que está a punto de dejar a un lado el hecho de la encarnación de Dios en cuanto tal y de construirse tomando como única base el absoluto de la fe que se comprende así misma, y por otra, para la predicación y la misión eclesiales, que no pueden valorar semejante retroceso sino como una autorrenuncia al cristianismo. La posibilidad de dar un paso más allá de Bultmann, como lo dió el idealismo más allá de Kant, es problemático, porque el idealismo fue un abandono del principio reformador propiamente dicho, mientras hoy, desde un punto de vista cristiano, lo único que queda por hacer es recuperar los hechos históricos con su significado salvífico. La controversia en torno a la exégesis teológica bultmanniana no es tanto una discusión sobre los resultados de una investigación cuanto una polémica a propósito de los supuestos teológicos del método exegético. Ni siquiera el método mismo necesita ser puesto en cuestión» ( H. U. Von Balthasar, Gloria I, La percepción de la forma, 477).

Como siempre, están abiertas “las líneas” de los comentarios para ofrecernos tu opinión.

Explore posts in the same categories: Exégesis, Método, Teología

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: