Archive for the ‘Exégesis’ category

Era de noche

febrero 23, 2007
Esta mañana, muy temprano, me he despertado con muchas ganas de ir de nuevo a la Ciudad Vieja. Tenía una hora de clase, concretamente sobre los discursos del Adiós en el Evangelio de Juan. El texto que estudiábamos termina diciendo “… era de noche” (Jn 13,30). Después de formalizar mi matrícula en el Studium Biblicum Fransicanum me decido a pasar de nuevo por el Santo Sepulcro. Callejeo por dentro de una ciudad que se va despertando poco a poco. Los que tengáis la dicha de haber estado por aquí sabéis la gran cantidad de tiendas con souvenirs que existen por todas las callejuelas. Pero era todavía temprano, y muchas estaban abriendo, la mayoría cerradas. Así que nada me impide volver a entrar en el Sepulcro. A esta hora hay poca gente, y puedo entrar sin hacer cola en la “Anástasis”.

Dentro, sólo una mujer, no sé bien de qué confesión, creo que copta, rezaba intensamente, alumbrada por la luz de seis velas encendidas. Me mira agradecida, me invita a rezar con su mirada, y con un leve gesto. Dentro de la Anástasis, pienso, nunca es de noche. La Luz de la Resurrección mantiene encendida la fe de millones de personas. Rezo intensamente, tanto como puedo. Pero la tranquilidad se empieza a esfumar. Dos orantes más ingresan el pequeño recinto. Nos recolocamos como podemos, pero no decae la intensidad de nuestra oración. Intentan encender unas velas más. Dejo que pasen por detrás de mí, pero el espacio es reducido. Entonces me doy cuenta de que mi privilegio es grande, que puedo hacer esto casi cada mañana… y me despido de aquel lugar con los ojos de la cara cerrados, pero con los de la fe bien abiertos.
La luz débil, amarillenta, renqueante de aquellas nueve velas me ha dado que pensar. Para Judas, en el momento cumbre, era de noche. Para nosotros, para mí, la luz de la Resurrección brilla para siempre. Aquel a quien todos reconocemos como el traidor vive el momento culminante en oscuridad. Nosotros podemos (es más, debemos) cerrar los ojos y vivir desde la luz de la fe.

La exégesis actual, si no me equivoco, tiende a leer los textos bíblicos tal y como nos han llegado, aun siendo consciente de su desarrollo y formación. También es de dominio general que los textos evangélicos están escritos a la luz de la Resurrección. Cuando se está en Jerusalén, cuando se entra en la Anástasis, esa Luz de la Resurrección se hace casi palpable. Leer desde esta luz los textos evangélicos se convierte en una tarea apasionante.

Método o teología en Exégesis

febrero 2, 2007
Después de una kdd teológica en la que tratamos sobre la relación de exégesis y teología, algunos amigos hemos estado debatiendo muchísimo sobre esta cuestión. Sobre todo, en lo relacionado a los “supuestos teológicos” de la exégesis cristiana. Es una discusión difícil porque conlleva una infinidad de asuntos relacionados. Pero de toda esta reflexión hay algo que ha quedado más o menos claro: no se trata principalmente del método (algo ya muy trillado y que sufre diversas evoluciones dentro de la propia labor exegética), sino más bien de la propia función de la exégesis en el concierto teológico y eclesial. Es decir, que más allá del método sigue pendiente una revisión del papel “fundamental” de los estudios bíblicos en la reflexión crítica de la Iglesia. Al menos, es lo que parece deducirse de los diálogos y dintintas lecturas que hemos ido haciendo a partir de entonces. Claro, que en un tema tan difícil hay opiniones para todos los gustos e incluso alguno afirma que no existe tal problema y que la práctica científica ha ido clarificando el lugar y la función de cada disciplina. Sea como sea, aún aclarándose a un nivel práctico, en el plano teorético sí parece existir una dificultad de fundamentación y conjugación. Hemos quedado en seguir tratando este tema, pero esta mañana, mientras estudiaba, me he encontrado con un texto de Balthasar que habla precisamente de esta problemática y dónde afirma que la gran cuestión es la de los supuestos teológicos y no la del método. No me he podido resistir a colgarlo:

«La metodología de Bultmann no va ciertamente más allá de Kälher y es tan incapaz de unir las dos formas que había contrapuesto Kälher, como de separarlas completamente. Este trágico dualismo convierte la imagen de Cristo en autorrepresentación de la antropología protestante. Lo que la “prostituta razón” realiza fuera de la fe es tan necesario como inaceptable: prepara kantianamente el camino a la fe; se critica y se limita a sí misma y reconoce así su incapacidad para percibir el objeto de la fe, es decir, el “Cristo histórico”. El dualismo que ello implica entre historia (Historie) y “actualización de la historia” o “historia existencial” (Geschichte) es verdaderamente trágico, por una parte, para la teología, que está a punto de dejar a un lado el hecho de la encarnación de Dios en cuanto tal y de construirse tomando como única base el absoluto de la fe que se comprende así misma, y por otra, para la predicación y la misión eclesiales, que no pueden valorar semejante retroceso sino como una autorrenuncia al cristianismo. La posibilidad de dar un paso más allá de Bultmann, como lo dió el idealismo más allá de Kant, es problemático, porque el idealismo fue un abandono del principio reformador propiamente dicho, mientras hoy, desde un punto de vista cristiano, lo único que queda por hacer es recuperar los hechos históricos con su significado salvífico. La controversia en torno a la exégesis teológica bultmanniana no es tanto una discusión sobre los resultados de una investigación cuanto una polémica a propósito de los supuestos teológicos del método exegético. Ni siquiera el método mismo necesita ser puesto en cuestión» ( H. U. Von Balthasar, Gloria I, La percepción de la forma, 477).

Como siempre, están abiertas “las líneas” de los comentarios para ofrecernos tu opinión.

Programa E-Sword

noviembre 17, 2006
Hoy te presentamos el programa «e-sword». Muchos de nosotros hemos utilizado, quizá de forma habitual, el programa Bibleworks. La cantidad de versiones de la Biblia, el manejo de las fuentes, comentarios y sobre todo, su integración con el MS Word le hacían un programa único en su género. Pero le ha salido un duro competidor: el E-Sword.

El programa ha sido desarrollado por Rick Meyers y ha trabajado en él desde el año 2000. Actualmente va por su versión 7 y ya ha sido descargado 4.000.000 de veces. Asombroso, ¿eh? Te desvelamos el secreto:

– Se trata de un programa bien hecho: buena integración en windows, interfaz intuitiva y sobre todo, consume pocos recursos (bastantes menos que el Bibleworks).
– En cuanto a funcionalidades se podría decir que todavia está un escalón por debajo del Bibleworks pero en realidad nadie lo notará. Me explico: la mayoría de las funciones que le faltan al programa y que sí integra el Bibleworks son las que usan los especialistas y los que dominan lenguas bíblicas; el resto encontraremos todas las funciones en el e-sword que podremos necesitar: una cantidad ingente de versiones en todos los idiomas, comentarios bíblicos en varios idiomas (algunos de los mejores ya están formateados para este programa), mapas, diccionarios (bíblicos, teológicos, geográficos…), posibilidad de comparar versiones (mucho mejor que el Bibleworks), de busquedas avanzadas y combinaciones, agenda de estudio, lectura continuada de la Biblia (para cada día te introduce un to-do en el calendario), búsqueda en canónicos y apócrifos, libros de lectura espiritual, notas de la Biblia, soporte para fuentes hebreas y griegas (aporta un diccionario magnífico del Griego del NT y de Hebreo Bíblico)… destaca la magnífica integración en el MS word que no tiene nada que envidiarle a ningún otro programa.
– Si te parecen pocas funciones te añado, además, que detrás tiene una comunidad de desarrollo y de ayuda sin comparación a otro programa bíblico (fenómeno parecido al de Ubuntu-Linux) y que continuamente van apareciendo nuevos materiales para usar con el programa.
– Si aún no te convence: es el único programa en su género que tiene una versión mobile; es decir, que puedes acompañar tu estudio bíblico particular con la actividad que realizas en tu PocketPC (actualmente sólo está desarrollado para PocketPc. Esperemos que continuen con PalmOs, Symbian…)
– Y por fin, lo mejor: es absolutamente gratuito. Como el mismo autor dice, se trata de un don que ha recibido y lo pone al servicio de los estudiosos de la Sagrada Escritura:

«The Holy Spirit chose to give me the gift of teaching, which I have been using since 1991. It was this same time that He gave me the desire to program computers (funny how that works). Nine years later GOD combined my passion for His Word and my pleasure of programming, and e-Sword was birthed!»

Después de todas estas recomendaciones aquí van algunos links de descarga y materiales:

– Recursos Teológicos ha hecho una recopilación de todo los materiales que puedes instalar en español para el programa. Durante unos días podrás descargarla desde aquí : e-sword (ES)

– Puedes pasarte por la página oficial donde encontrarás el programa, la versión mobile y materiales varios:

Programa: http://www.e-sword.net/downloads.html
PocketPc e-sword: http://www.e-sword.net/pocketpc/index.html

En esta página puedes encontrar la mayoría de los materiales disponibles en varios idiomas:
http://www.enlacebiblico.com.ar/biblia_electronica.htm

Y aquí te dejo algunas fotos del programa para que les des un vistazo:

Exégesis y Magisterio

noviembre 6, 2006

En el año 2003 el Card. Ratzinger tuvo una intervención muy interesante sobre el papel de la Pontificia Comisión Bíblica en las principales cuestiones de exégesis. No la conocía y ha sido una grata sorpresa su lectura. Te ofrezco el texto completo que puede ser un buen aperitivo de lo que nos espera con ocasión del Sínodo de 2008.

«De este modo resulta posible determinar el concepto de Tradición, el cual también va más allá de la Escritura, aunque tiene en ella su centro, puesto que la Escritura es ante todo y por naturaleza “tradición”. Esto lleva al tercer capítulo de la Constitución, dedicado a la interpretación de la Escritura. En él emerge, de modo convincente, la absoluta necesidad del método histórico como parte indispensable del trabajo exegético, pero luego también aparece la dimensión propiamente teológica de la interpretación, que, como ya he dicho, es esencial, si ese libro es algo más que palabra humana.

Prosigamos nuestra investigación desde el monte Nebo: Maier, desde ese mirador, habría podido alegrarse especialmente de lo que aconteció en junio de 1971. Con el motu proprio «Sedula cura», Pablo VI reorganizó completamente la Comisión Bíblica, de modo que dejó de ser un órgano del Magisterio, y pasó a ser un lugar de encuentro entre el Magisterio y los exegetas, un lugar de diálogo en el que pudieran encontrarse representantes del Magisterio y exegetas cualificados, para hallar juntos, por decirlo así, los criterios intrínsecos de la libertad que le impiden autodestruirse, elevándola así al nivel de una libertad verdadera».

Texto completo, aquí.